Estoy soportando críticas por parte de quienes no consienten que la razón les apaciente el capricho infundamentado y el afán de ir contra lo que no sea de su agrado, por causa de que en los últimos días he expresado en público el convencimiento de que es posible, con estricta sujección a la Ley, proceder a la legalización de construcciones irregulares en la comarca de La Axarquía.
Que quienes tan perversa intención ven en mi propuesta respondan a estas preguntas: ¿cuántas viviendas irregulares se han legalizado en los últimos PGOUs aprobados en la ciudad de Málaga? ¿cuántos expedientes de legalización tramita en estos momentos la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga y a cuántas viviendas afectan?
Que me respondan quienes tengan la información o quienes puedan acceder a ella y que me justifiquen por qué es razonable y posible una actuación en una parte del territorio de la provincia de Málaga y descabellada, imposible, injustificada e ilegal en otra.
Espero la respuesta.
jueves 18 de junio de 2009
Cinismo
viernes 12 de junio de 2009
Bajar a la tierra
Ayer celebró el Centro Virgen de la Esperanza, dependiente de la Diputación de Málaga, una jornada de puertas abiertas y de convivencia entre los asistidos en él, empleados, padres de asistidos, vecinos del barrio...
Este Centro, además de ser de entre los de carácter publico de Málaga el que atiende a un mayor número de niños y niñas que padecen o están en riesgo de padecer algún tipo de limitación en su proceso de maduración física y mental, presta servicios, de carácter diurno o de residencia, a varias decenas de hombres y mujeres de muy diferentes edades con graves deficiencias motrices y psíquicas. Una visita a sus instalaciones es una buena cura de humildad para una sociedad en la que los individuos que la conformamos nos movemos a un ritmo y con unas pautas de comportamiento que nos dificulta la mirada comprensiva, generosa y solidaria al otro.
Quienes trabajan en este Centro, en cualquiera de los servicios que presta, unen a su capacitación profesional una fuerte vocación y un acusado sentido de los valores señalados al final del párrafo anterior.
Para quienes dudan del papel que las diputaciones juegan en el ámbito institucional del momento presente, una visita al Centro Virgen de la Esperanza les proporcionará un argumento a favor de la necesidad de su existencia. Y podrán apreciar, de paso, cómo se atiende con criterios de calidad en el servicio y de afecto en el trato personal a quienes más lo necesitan.

