Para que mi nieta se duerma el día de su segundo cumpleaños:
Tengo en brazos la prenda
de mis deseos,
que un tesoro es mi nieta
para su abuelo.
Cuando miro a esta niña
veo a su madre,
que de la misma mía
le dio la sangre.
Los rizos de su pelo
tengo en las manos,
mientras sus ojos negros
se van cerrando.
Mi niña se me duerme
cuando le canto,
yo la beso en la frente
y ella soñando.
Es dormía o despierta
igual de guapa,
de mi casa la reina
y Alba se llama.
viernes 27 de marzo de 2009
Nana
martes 17 de marzo de 2009
Por un Estado laico
No soy creyente. Y para ser leal con mi conciencia no he necesitado, hasta ahora, ni hacer pública confesión de aquello en lo que no creo, ni apostatar, ni manifestar irreverencia hacia el objeto de mi incredulidad.
Manteniendo inalterable mi respeto a las personas de firmes y sinceras convicciones, en razón de que la iglesia católica, en España y en estos momentos, mantiene una actitud que desborda su labor pastoral (que habría de limitar mensajes y recomendaciones a sus fieles) y entra de lleno en un proselitismo más cerca del "mundo terrenal" que del "reino de los cielos", considero llegado el momento en que desde la Administración del Estado se aborden los cambios normativos necesarios para que desaparezcan los privilegios de los que viene gozando aquélla.
Y que la iglesia católica, en España y en estos momentos, desarrolle su labor propagandística en igualdad de condiciones y sometida a los mismos controles que el resto de organizaciones confesionales y partidos políticos.
domingo 15 de marzo de 2009
¿Para qué más de veinticuatro sílabas?
Para quienes desde el afecto se preocupan por mi ausencia y me animan a superar el Guadiana de la inspiración, otra soleá:
Aunque ladren en mi puerta,
de tranquilo que es mi sueño
los perros no me despiertan.
No es que me haya instalado en el conceptismo, es que me invade la molicie ante la expresión descriptiva.

