domingo 3 de agosto de 2008

Socialistas

No es algo de actualidad y, visto desde la perspectiva de hoy, probablemente el valor de lo que voy a contaros no va más allá del sentimiento de afecto y ternura hacia los protagonistas de algo sucedido hace ya más de veintisiete años.

La noche del 23 de Febrero de 1981, con el Congreso de los Diputados secuestrado por efectivos de la Guardia Civil al mando del Teniente Coronel Tejero, el alcalde socialista de Vélez – Málaga, Juan Gámez Ruiz, reunió a parte de la Corporación Municipal en el Ayuntamiento, a modo de Gabinete de Crisis. Entre comentarios y análisis de la situación y de las posibles respuestas a la misma desde el gobierno local, el alcalde echó cuentas del peligro que corrían, ante la incertidumbre de la situación, los militantes de su partido y, dirigiéndose a Manolo Puertas, concejal socialista y barbero de profesión, le dijo:

- Manolo, ve a la Casa del Pueblo y quita de en medio las fichas de los afiliados al Partido.

A cumplir el encargo de su alcalde se prestó Puertas y abandonó el despacho de Alcaldía para dirigirse a la sede de los socialistas veleños.

Pocas semanas después del fallido intento de golpe de Estado, con la normalidad ya instalada en la política española, Juan Gámez convocó a su despacho a los concejales del equipo de gobierno. Manolo Puertas apareció con una caja bajo el brazo y a la pregunta del alcalde sobre qué era lo que traía en ella, el concejal respondió:

- Las fichas de los afiliados al Partido.

Juan Gámez, en una fingida actitud de enfado que no podía ocultar su admiración por el valiente gesto de su compañero, le recriminó que no hubiese cumplido su encargo de hacer desaparecer las fichas comprometedoras, a lo que Puertas contestó:

- Tú me dijiste que las quitara de en medio y las he tenido escondidas en el ropero de mi casa.

Así me lo contaron y así os lo cuento. Pequeñas anécdotas como ésta, protagonizadas por Manolo Puertas, Juan Gámez y tantos otros compañeros socialistas que sirvieron con humildad y abnegación a sus pueblos en los inicios de la democracia, son las que conforman la gran historia del Partido Socialista Obrero Español que es, ante todo, la memoria viva del compromiso de sus militantes con la libertad.